IA jurídica

La sentencia que no existe: cómo verificar las citas de la IA

La IA puede fabricar una sentencia completa —número, ponente y fecha— con total seguridad gramatical.

Imagen generada con IA: lupa sobre un documento impreso con referencias de sentencias
Imagen generada con IA

Las herramientas de IA generativa pueden citar providencias que no existen —con número, ponente y fecha verosímiles— y presentarlas con la misma fluidez que las reales. En Colombia ya ha habido llamados de atención públicos por escritos con jurisprudencia fabricada. La verificación no es una recomendación: es la condición para usar estas herramientas profesionalmente.

La regla de oro

Ninguna cita producida por IA entra a un escrito sin contrastarse en la fuente oficial. La regla no admite excepciones por confianza en la herramienta, por premura del plazo o por plausibilidad de la cita: la alucinación más peligrosa es exactamente la que parece correcta.

Dónde verificar en Colombia

Las relatorías oficiales son el único referente válido: el buscador de sentencias de la Corte Constitucional, la relatoría de la Corte Suprema de Justicia y la del Consejo de Estado, todos de acceso público. Buscar la providencia por número y año, por ponente y por fragmento textual permite confirmar o descartar su existencia en minutos.

Las señales de una cita fabricada

Tres indicios frecuentes: el número de sentencia no aparece en la relatoría, la fecha o el ponente no coinciden con los registros, y el fragmento citado no existe en el texto oficial. Ante cualquiera de ellos, la cita se descarta; el argumento debe sostenerse con jurisprudencia real localizada directamente.

El flujo de trabajo que previene el problema

Un método eficaz usa la IA para lo que hace bien —organizar ideas, proponer estructuras, resumir documentos conocidos— y localiza la jurisprudencia por medios propios, citando solo lo verificado. El registro de qué se usó y qué se verificó, por caso, permite responder a cualquier cuestionamiento posterior con datos.

La verificación como protocolo

La verificación no puede depender de la memoria ni de la buena voluntad: necesita ser protocolo. Uno simple tiene tres pasos. Localizar cada sentencia citada en la fuente oficial —las relatorías y buscadores de las propias cortes— y no en el texto que entregó la herramienta. Confrontar que el numeral o aparte citado dice lo que el escrito afirma, no solo que la sentencia existe: la cita real mal leída es tan falsa como la inventada. Y dejar constancia en la carpeta de que la verificación se hizo.

El protocolo parece lento la primera vez y rápido la décima: verificar una cita toma minutos; explicar a un juez una cita inventada toma años de credibilidad. La cita inventada que llega al expediente no es un error menor: es la forma más cara de aprender esta lección.

Preguntas frecuentes

¿La IA puede inventar sentencias?

Sí: puede generar citas completas y verosímiles de providencias inexistentes; se conoce como alucinación.

¿Dónde verifico una sentencia colombiana?

En las relatorías oficiales de la Corte Constitucional, la Corte Suprema y el Consejo de Estado.

¿Qué hago si la cita no aparece?

Se descarta; el argumento se reconstruye con jurisprudencia real localizada en la fuente oficial.

¿Quién responde por una cita falsa en un escrito?

El abogado que lo firma; la responsabilidad profesional no se delega en la herramienta.

¿Qué hacer si ya se envió una cita sin verificar?

Corregir cuanto antes ante el juzgado, con la cita correcta o el retiro expreso de la incorrecta: la rectificación voluntaria protege la credibilidad; el descubrimiento por el juez o la contraparte, no.

¿Conviene anotar qué herramienta generó cada borrador?

Sí: saber qué partes del escrito nacieron de una herramienta de IA concentra la verificación donde el riesgo está, en vez de repartir la duda por todo el texto.

¿La verificación la puede hacer un auxiliar?

Puede apoyarla, pero la responsabilidad final es del abogado que firma el escrito: la firma responde por cada cita, la haya redactado quien la haya redactado.

Fuentes y límites

Guía editorial de práctica profesional. Las relatorías oficiales son la única fuente válida de verificación. Información, no asesoramiento jurídico.

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Redacción Agente Lex Redacción

Equipo editorial de AGENTE LEX. Elaboramos análisis y actualidad para la abogacía a partir de fuentes públicas y oficiales, que enlazamos al final de cada artículo.

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