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Cuando la rama judicial entrena en IA, el abogado no puede quedarse atrás

Del comunicado sobre riesgos al taller técnico: la rama cambió de etapa.

Imagen generada con IA: palacio de justicia con bandera ondeando bajo cielo azul
Imagen generada con IA

La Escuela Judicial Rodrigo Lara Bonilla dictará el 12 de noviembre un taller presencial de ocho horas sobre inteligencia artificial agéntica para servidores judiciales de Bogotá, con inscripción abierta hasta el 6 de noviembre. No es una charla de sensibilización: el programa menciona herramientas concretas como Hermes Agents y Supabase, y lo imparte un juez.

La señal que cambia la conversación

Hasta hace poco, la comunicación oficial de la rama sobre IA era de advertencia: riesgos, deberes, límites. El Acuerdo PCSJA24-12243 de diciembre de 2024 ordenó esa política y su artículo 10 encargó la formación de los servidores. El taller de noviembre es esa política cumpliéndose: la rama pasó de advertir sobre la IA a entrenar en ella.

El efecto espejo para la abogacía

Cuando el funcionario que recibe los escritos se forma en IA agéntica, el abogado que los redacta sin entender esas herramientas queda en desventaja asimétrica: no porque la máquina decida, sino porque la contraparte institucional entenderá mejor que el litigante qué puede y qué no puede hacer la tecnología que ambos usan.

Lo que sigue

La formación judicial en IA dejará de ser noticia y será rutina, como ocurrió con el expediente electrónico. La pregunta para los despachos no es si adoptar estas herramientas, sino con qué controles, qué formación propia y qué reglas internas. Quien espere a que el mercado lo exija llegará con el curso atrasado.

La señal importa por lo que anticipa: cuando la formación de los servidores judiciales incorpora la IA como materia propia, el mensaje es que la tecnología dejó de ser una curiosidad de congresos para convertirse en competencia del cargo. Los operadores que la estudien hoy llegarán con ventaja a la conversación que la judicatura ya empezó.

Y hay una lección para la abogacía privada: si la rama forma a sus servidores, los despachos no pueden quedarse en la improvisación individual.

La pregunta útil ya no es si la IA llegará a la función judicial —llegó— sino quién la entiende lo bastante para gobernarla con criterio. La formación es la respuesta institucional correcta; lo que sigue es exigirle profundidad.

El taller es un paso, no la meta: la meta es una judicatura que use la tecnología sin delegarle el criterio.

Fuentes y límites

Columna de opinión. Las posiciones expresadas son editoriales. Hechos de base: convocatoria de la Escuela Judicial Rodrigo Lara Bonilla (28 de octubre de 2026) y Acuerdo PCSJA24-12243 del 16 de diciembre de 2024 (artículo 10). Información, no asesoramiento jurídico.

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Redacción Agente Lex Redacción

Equipo editorial de AGENTE LEX. Elaboramos análisis y actualidad para la abogacía a partir de fuentes públicas y oficiales, que enlazamos al final de cada artículo.

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