El CEJA abrió la tercera edición de su Programa Regional de IA y Sistemas de Justicia con participación de nueve países
La iniciativa, dirigida por Pablo Pizarro y abierta por Ana Aguilar, forma operadores de justicia de América Latina en el uso responsable de la IA.

El Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA) informó el 30 de octubre el inicio de la tercera edición de su Programa Regional de Inteligencia Artificial y Sistemas de Justicia, una iniciativa formativa que reúne a operadores del derecho de nueve países de América Latina. El programa está dirigido por Pablo Pizarro y su apertura estuvo a cargo de Ana Aguilar, según la difusión institucional.
Un programa regional con tres ediciones de historia
Que el programa llegue a su tercera edición dice algo sobre la demanda: la conversación sobre IA en la justicia latinoamericana pasó de la curiosidad a la necesidad operativa. Los sistemas de justicia de la región enfrentan preguntas concretas —qué herramientas pueden usar los tribunales, con qué garantías, cómo se regula el uso de IA generativa en la redacción de resoluciones— para las que no siempre hay respuesta doméstica, y los programas regionales permiten aprender de la experiencia vecina.
El CEJA, con sede en Santiago de Chile, se ha consolidado como uno de los centros de referencia en la modernización de los sistemas de justicia de la región, y su apuesta por la IA se suma a una agenda que en Chile incluye las directrices del Poder Judicial sobre el uso de Copilot y las reflexiones de las XXIX Jornadas Nacionales de Derecho dedicadas al tema.
Por qué importa la formación de operadores
Las reglas sobre IA en la justicia —cuando existen— solo funcionan si quienes las aplican entienden la tecnología que regulan. Un juez que no comprende qué puede y qué no puede hacer un modelo de lenguaje difícilmente supervisará su uso; un fiscal o defensor que no conoce los límites de las herramientas de análisis no podrá impugnar su resultado. Programas como este atacan ese déficit de capacidades, que es hoy probablemente el cuello de botella más real de la gobernanza de la IA en la región, por encima incluso del déficit normativo.
La participación de nueve países da además al programa un valor comparado: los sistemas de justicia de la región comparten estructura y problemas, pero sus soluciones regulatorias avanzan a ritmos distintos, y ese contraste es en sí mismo un insumo formativo.
La agenda chilena en contexto
Para el observador chileno, la iniciativa llega en un momento de actividad intensa: el proyecto de ley de inteligencia artificial en el Senado avanza en su tramitación, la Corte Suprema ha emitido políticas internas sobre el uso de estas herramientas y el debate sobre qué usos son aceptables en la práctica judicial está abierto, como muestra nuestra guía sobre qué está permitido en la justicia chilena. La formación regional de operadores es la pieza que conecta esa agenda normativa con la práctica diaria de los tribunales.
El patrón que se repite en la región
Los sistemas de justicia latinoamericanos están siguiendo una secuencia reconocible frente a la IA: primero el uso informal y no regulado por parte de funcionarios y abogados, luego los primeros incidentes —citas falsas, resoluciones con errores atribuidos a herramientas generativas—, después las directrices internas y, al final, la formación estructurada. La tercera edición de este programa confirma que la región está entrando en esa última fase, en la que la capacitación deja de ser un taller ocasional para convertirse en infraestructura permanente de la reforma judicial.
Para los estudios y la abogacía privada
Aunque dirigido a operadores públicos, el programa es relevante también para la práctica privada: lo que jueces y fiscales aprendan sobre IA definirá lo que aceptarán, exigirán y rechazarán en sus salas. Un estudio que conoce la agenda formativa de los tribunales puede anticipar qué estándares de verificación, transparencia y supervisión le pedirán mañana cuando use estas herramientas en su trabajo profesional.
Chile como sede y como caso
Que el programa regional se gestione desde Santiago no es casualidad: el Poder Judicial chileno ha sido de los más activos de la región en fijar reglas internas para el uso de IA, y esa experiencia —con sus aciertos y sus límites— es parte del insumo que un programa comparado puede ofrecer a los demás países. Para la comunidad jurídica chilena, la iniciativa es además una ventana: lo que la región discuta en estas aulas suele anticipar las políticas que los tribunales locales adoptarán en los próximos ciclos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el CEJA?
El Centro de Estudios de Justicia de las Américas, una institución con sede en Santiago de Chile dedicada a la investigación y formación para la modernización de los sistemas de justicia de América Latina.
¿Quiénes participan del programa?
Operadores de los sistemas de justicia de nueve países de la región, según la difusión del CEJA; el programa está dirigido por Pablo Pizarro y su apertura estuvo a cargo de Ana Aguilar.
¿Cuántas ediciones lleva el programa?
La edición iniciada en octubre de 2026 es la tercera del Programa Regional de Inteligencia Artificial y Sistemas de Justicia.
¿Por qué es relevante para la justicia latinoamericana?
Porque la adopción de IA en tribunales y fiscalías requiere operadores que entiendan la tecnología para gobernarla; la formación regional permite además aprender de las soluciones regulatorias de países vecinos.
Fuentes y límites
Noticia elaborada a partir de la difusión publicada por el CEJA en cejamericas.org el 30 de octubre de 2026. El detalle del programa debe consultarse en los canales institucionales del centro. Información, no asesoramiento jurídico.


