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Editorial: el presentismo es la métrica de los despachos que no saben medir

El presentismo no es cultura de esfuerzo, es pereza de gestión. Y en un mercado que compite por el talento, sale carísimo.

Imagen generada con IA: el presentismo en los despachos de abogados
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Hay un test sencillo para saber si un despacho tiene un problema de presentismo: preguntar qué pasaría si su mejor abogado saliera cada día a su hora. Si la respuesta es un malestar difuso, una sospecha sin objeto o una ceja levantada, el despacho no mide trabajo: mide obediencia. Y en 2026, con el mercado de talento jurídico más disputado de la década, medir obediencia es una forma cara de perder a la gente.

La confusión de origen

El presentismo nace de una confusión honesta que se vuelve vicio: identificar dedicación con presencia. En una profesión artesanal como la abogacía, la presencia tuvo sentido como señal de compromiso cuando el trabajo era presencial por naturaleza. Pero la producción jurídica actual (documentos, análisis, negociación, gestión de asuntos) es medible con mucha más precisión que hace veinte años, y la tecnología permite trabajar desde cualquier sitio con la misma calidad. Persistir en la silla como métrica ya no es tradición: es no haber hecho los deberes de gestión.

El coste no es abstracto. El presentismo penaliza exactamente a quienes más valor aportan por hora (los eficientes, los organizados, los que resuelven) y premia a quien convierte el día en una larga jornada de baja intensidad. A medio plazo, los primeros se van y los segundos ascienden. Es la selección adversa perfecta, y se está produciendo en despachos que se creen exigentes cuando en realidad son imprecisos.

Lo que el presentismo no es

Conviene desactivar el argumento de conveniencia: oponerse al presentismo no es oponerse a la exigencia. La abogacía tiene picos reales, cierres que no esperan y juicios que no se aplazan; la flexibilidad mal entendida que ignora esa realidad es tan dañina como el presentismo que la niega. La diferencia está en quién decide y con qué criterio: en los equipos sanos, la intensidad es excepcional, visible y compensada; en los tóxicos, es estructural, invisible y gratis.

Tampoco ayuda el presentismo digital, esa mutación que sustituyó la silla por el mensaje a las 23:47 con expectativa de respuesta inmediata. La desconexión digital en los despachos no es una concesión al personal: es la frontera que separa la urgencia real de la ansiedad mal gestionada de quien manda.

El dato que desmonta la excusa

El argumento final del presentismo es siempre el mismo: "esto es así porque los clientes lo exigen". Falso. Los clientes exigen respuesta, calidad y precisión en los plazos, tres cosas que no dependen de la silla sino del diseño del equipo. Los despachos que han implantado trabajo por objetivos no han perdido clientes: han ganado margen, porque la eficiencia que antes se evaporaba en horas muertas ahora se convierte en capacidad. La prueba definitiva es que las firmas con mejor reputación de cultura interna son, año tras año, las mismas que lideran las listas de captación de talento. No es casualidad: es causalidad.

Quién puede cambiarlo

La tentación es mirar al legislador o al mercado, pero el presentismo se desmonta en instancias mucho más modestas: en el socio que evalúa por resultados y lo demuestra, en el director de área que agradece la eficiencia en lugar de sospechar de ella, en el departamento de personas que mide lo que importa. Y también en los propios abogados, que cuando tienen opciones (y hoy las tienen) votan con los pies con más información que nunca: las reseñas, los estudios salariales y las conversaciones entre generaciones hacen el resto.

Los despachos que compiten por talento ya lo han entendido: ofrecen teletrabajo con marcos serios, evaluación por objetivos verificables y una conversación adulta sobre la carga de trabajo. Los que no, seguirán preguntándose por qué sus mejores abogados cambian de despacho "sin motivo". El motivo suele estar a la vista: es el que no querían medir.

Fuentes

  1. Ley 10/2021 de trabajo a distancia y desconexión digital (texto consolidado, BOE). Consultada el 24 de octubre de 2026.

Los datos concretos de este artículo proceden de las fuentes oficiales citadas.

Redacción Agente Lex Redacción

Equipo editorial de AGENTE LEX. Elaboramos análisis y actualidad para la abogacía a partir de fuentes públicas y oficiales, que enlazamos al final de cada artículo.

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