IA jurídica

Los colegios profesionales de Cataluña lanzan un estudio intercolegial sobre el impacto real de la IA en el trabajo de los colegiados

El estudio, impulsado por el Centro de Análisis Económico Intercolegial, busca medir con datos de primera mano qué tareas ya han cambiado y qué perciben los profesionales.

Imagen generada con IA: reunión de profesionales del derecho con la bandera europea y una pantalla sobre inteligencia artificial
Imagen generada con IA

La Asociación Intercolegial de Colegios Profesionales de Cataluña, a través de su Centro de Análisis Económico Intercolegial y con la colaboración de Abogacía Joven, ha puesto en marcha un estudio intercolegial sobre el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo profesional, según ha anunciado el Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona. El objetivo declarado es conocer de primera mano, a partir de la experiencia de las personas colegiadas, la incidencia real de las nuevas herramientas de IA en sus tareas y funciones, así como sus percepciones sobre el cambio tecnológico.

El estudio se articula mediante una encuesta dirigida a los colegiados de los colegios profesionales participantes, de modo que los resultados se construirán sobre respuestas de los propios afectados y no sobre estimaciones externas. Aún no hay resultados publicados: lo que se abre ahora es la fase de recogida de datos.

Cómo se estructura la encuesta

Estudios de este tipo suelen organizarse en tres bloques: las herramientas ya en uso y las tareas que cubren, desde la redacción hasta la investigación y la revisión; los controles que el despacho aplica antes de entregar al cliente o presentar en el juzgado un trabajo asistido por IA; y los riesgos percibidos, de la confidencialidad al impacto en el empleo. Responder con la situación real del despacho, no con la deseada, es lo que hace útil el resultado agregado para todo el colectivo. Los colegios participantes distribuirán la encuesta por sus canales habituales en las próximas semanas.

Por qué este estudio llega en buen momento

Hasta ahora, la medición del impacto de la IA en la abogacía española se ha apoyado sobre todo en informes de ámbito general o de proveedores tecnológicos, metodologías distintas que explican cifras muy dispares. El Libro Blanco de la IA del Consejo General de la Abogacía Española manejó en su día porcentajes de uso que ya han quedado desfasados por la velocidad de adopción, y los informes sectoriales más recientes coinciden en una conclusión de sentido común: el uso se extiende más rápido que la gobernanza.

Un estudio intercolegial con metodología propia aporta algo distinto: una fotografía territorial y por profesiones, construida con las personas colegiadas, que puede servir de base a políticas formativas y deontológicas concretas. Que la iniciativa llegue de una asociación de colegios de distintas profesiones, y no solo de la abogacía, permitirá además comparar cómo el cambio tecnológico afecta de forma distinta a juristas, economistas, ingenieros o arquitectos.

Qué puede aportar a un despacho participar

Para el despacho medio, la tentación es ignorar estas encuestas. Hay tres razones prácticas para no hacerlo. Primero, las políticas colegiales de formación se diseñan sobre estos datos: si el colectivo joven responde poco, las conclusiones reflejarán a quien ya tenía una opinión formada. Segundo, comparar la propia experiencia con la agregada del sector es una forma barata de benchmark: saber si tu nivel de uso está por encima o por debajo del de colegas comparables informa decisiones de inversión. Tercero, los resultados de este tipo de estudios suelen acabar alimentando guías y recomendaciones, como la guía del CCBE sobre IA generativa para abogados en el ámbito europeo.

El contexto: la profesión ya regula el uso antes de medirlo

La paradoja actual es que la regulación del uso corre por delante de la medición. Los jueces españoles ya tienen una instrucción del CGPJ sobre inteligencia artificial que marca los límites de su uso en la función judicial, y la deontología colegial ha empezado a fijar obligaciones de verificación, como la circular deontológica sobre IA y verificación de escritos, además de las primeras sanciones en juzgados por uso indebido de la IA.

En ese contexto, medir con datos qué hacen realmente los profesionales, qué tareas han cambiado y qué riesgos perciben es la pieza que falta para que las normas de uso se apoyen en evidencia y no solo en intuición. Los resultados, cuando se publiquen, tendrán seguimiento en esta sección de IA jurídica.

Fuentes

  1. Abogacía Joven y Estudio Intercolegial sobre el Impacto de la Inteligencia Artificial en el trabajo profesional (ICAB). Consultada el 25 de octubre de 2026.

Los datos concretos de este artículo proceden de las fuentes oficiales citadas.

Redacción Agente Lex Redacción

Equipo editorial de AGENTE LEX. Elaboramos análisis y actualidad para la abogacía a partir de fuentes públicas y oficiales, que enlazamos al final de cada artículo.

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