Editorial: la hoja de encargo debería ser la regla, no una preferencia
El Estatuto General de la Abogacía prefiere la hoja de encargo, y la Ley Orgánica del Derecho de Defensa permite al cliente exigirla. La profesión debería dar el paso siguiente por iniciativa propia: usarla siempre, también en los asuntos pequeños.

Este es un editorial de la redacción de AGENTE LEX. Expresa la opinión del portal.
Pocas cosas evitan tantos problemas entre un abogado y su cliente como un papel firmado al principio. Lo que se va a hacer, lo que no, cuánto puede costar y qué pasa si las cosas se complican. Se llama hoja de encargo, y la normativa ya la contempla. Lo que falta es que su uso sea universal.
Lo que dicen las normas
El Estatuto General de la Abogacía Española, aprobado por el Real Decreto 135/2021, establece en su artículo 27.1 que el encargo se formalice «preferentemente» mediante hojas de encargo. El artículo 27.2 encarga a los colegios elaborar modelos para facilitar su uso. Y el artículo 48 obliga a informar al cliente de los honorarios y costes de la actuación mediante la hoja de encargo o un medio equivalente, además de la viabilidad del asunto y de las consecuencias de una posible condena en costas.
La Ley Orgánica 5/2024, del Derecho de Defensa, dio un paso más: su artículo 15 permite al cliente exigir una hoja de encargo por escrito, con sus derechos, los trámites previsibles, las consecuencias posibles, el presupuesto y el tratamiento de sus datos. Lo explicamos en el resumen de la Ley Orgánica del Derecho de Defensa.
Es decir: el Estatuto la recomienda y la ley la convierte en un derecho del cliente. Pero si el cliente no la pide, el abogado sigue pudiendo trabajar sin ella.
Por qué debería usarse siempre
Protege al cliente. Quien contrata a un abogado suele hacerlo en un momento de preocupación. Tener por escrito qué se va a hacer y cuánto puede costar le permite decidir con información y le evita sorpresas.
Protege al abogado. Si surge un desacuerdo sobre honorarios, la discusión gira sobre qué se encargó y qué se dijo al principio. La hoja de encargo deja por escrito el alcance del trabajo y evita que todo dependa de la memoria de cada parte.
Ordena el despacho. Una hoja de encargo bien hecha es la base de una facturación ordenada. Con la llegada de la factura electrónica obligatoria, que exigirá al cliente empresarial aceptar o rechazar cada factura, empezar con un encargo claro será todavía más útil, como explicamos en el editorial sobre la factura electrónica y el cobro de honorarios.
Mejora la imagen de la profesión. Un cliente que firma una hoja de encargo entiende que contrata un servicio profesional con reglas. Eso refuerza la confianza en toda la abogacía.
Las objeciones habituales
«En los asuntos pequeños no compensa». Precisamente en ellos es donde el margen para discutir honorarios es menor y un desacuerdo pesa más. Un modelo sencillo se rellena en minutos.
«Al cliente le asusta el papeleo». Una hoja de encargo clara, en lenguaje comprensible, transmite lo contrario: transparencia.
«No sé cuánto va a costar». Ni el Estatuto ni la ley exigen adivinar el futuro. Basta con explicar los criterios, los escenarios previsibles y lo que cambiaría el presupuesto.
Lo que proponemos
- Que cada abogado adopte la hoja de encargo como práctica en todos los asuntos, sin esperar a que el cliente la pida.
- Que los colegios actualicen sus modelos con los contenidos del artículo 15 de la Ley Orgánica 5/2024, como ya les pide el artículo 27.2 del Estatuto.
- Que los modelos estén escritos en lenguaje claro, porque una hoja de encargo que el cliente no entiende no cumple su función.
Para quien ejerce por su cuenta, repasamos el resto de reglas del Estatuto en la guía sobre el ejercicio individual de la abogacía. Más editoriales en Opinión.
Fuentes
- Real Decreto 135/2021, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Estatuto General de la Abogacía Española (BOE-A-2021-4568). Consultada el 18 de octubre de 2026.
- Ley Orgánica 5/2024, de 11 de noviembre, del Derecho de Defensa (BOE-A-2024-23630). Consultada el 18 de octubre de 2026.
Los datos concretos de este artículo proceden de las fuentes oficiales citadas.


